No tienes ni idea de quien eres

Todos buscamos con ansias esa sensación que hace tiempo, en algún momento inesperado de nuestras vidas, nos aseguró que todo iba a ir bien, que teníamos todo bajo control. Ese momento en el que nos sentimos libres de cualquier atadura, durante el cual los problemas no lo fueron durante un periodo efímero y maravilloso donde estábamos absolutamente absortos en el presente, en el momento maravilloso que se nos había regalado. Y cuando acabó, sin previo aviso, nos quedamos con cierta sensación de abandono y pérdida, como si el amor de nuestra vida nos abandonara.

Es esa sensación la que añoramos, en la cual estamos absolutamente concentrados en lo que está pasando ahora, en ese instante en el que olvidamos todo,hasta de nosotros mismos, porque no identificamos donde termina nuestro ser y donde empieza el resto del mundo. Esa es la que nos enamoró de nosotros mismos, del universo y de ese instante que ahora perseguimos reproducir sin descanso. Y como persiguiendo nuestra sombra, vamos detrás de “eso” pero nunca lo alcanzamos aunque lo vemos tan cerca que lo podemos rozar con la punta de los dedos.

Es como un hueco vacío que intentamos llenar de forma constante, pero que acaba por vaciarse siempre. Es muy sutil y hay que prestar atención para notarlo, pero ahí está vaciándose, a veces de forma más lenta, a veces de forma más rápida, como un colador que filtra lo que le ponemos encima. Puede parecer una tarea inútil y agotadora pues siempre que parece que ya hemos acabado de llenarlo, cuando parece que podemos parar y observar el recipiente a rebosar, solo vemos como se va vaciando.

Porque se va a vaciar, desgraciadamente es algo inherente a la condición humana y con este vacío va a llegar la insatisfacción que nos hace revolvernos sin saber bien porqué. Es como si nos dieran con un palo para que nos movamos, pero no sabemos bien en qué dirección y empezamos a caminar en la que parece más sencilla. Y buscamos satisfacer esa necesidad misteriosa rápidamente, porque nos quema, nos tiene incómodos. Buscamos el placer instantáneo, una recompensa automática que nos calme, que nos quite esta carga en este preciso momento sin pensar en cómo o porqué puede volver a aparecer en el futuro.

 

Pero cómo vamos a saber qué es lo que buscamos si ni siquiera tiene una forma conocida, un olor que podamos describir o un tacto determinado. Cómo vamos a saber lo que queremos si ni siquiera sabemos bien quienes somos.

 

Yo siempre he estado buscando la manera de que este huequito de satisfacción esté bien lleno, y me he preguntado muchas veces porqué se vacía, o porqué hay ocasiones en las que lo hace más rápido y otras más lento. Para mí la respuesta a cómo satisfacer esa necesidad, esa ansia que nos mueve a tener siempre lleno el recipiente de la satisfacción es el flow. Creo que esta es la manera más eficiente de conseguir que esté completo hasta el borde cuando buscamos llenarlo y la que hace que tarde más en vaciarse.

Opino que el escenario ideal, el que todo el mundo debería diseñarse, es aquel que está construido alrededor del flow y no de la búsqueda del placer instantáneo. Esto hace que considere absolutamente esencial dedicar todo el tiempo posible en actividades que cumplan los criterios necesarios para hacernos entrar en flow. Para mí es el estado óptimo del ser humano, el fin último al que optar pues es la fuente de la felicidad, el mecanismo que va rellenando el colador del material perfecto para que tarde más en colarse por los agujeros.

En mi opinión la clave está centrarnos en estas tareas que nos resultan relativamente complicadas pero que de alguna manera maravillosa hacen que tengamos que estar inmersos en la misma. Y una y otra vez repetir, volver a esa tarea aumentando un poco la dificultad, entendiendo que el fin último es la tarea en sí misma y no el resultado.  De forma necesaria se va a llenar ese vacío y va a vaciarse de una manera mucho más lenta si lo hacemos así. Es irónico

Para encontrar cuáles son estas tareas es indispensable conocernos un poco, y desgraciadamente la mayoría no sabemos quienes somos (aunque creamos que sí) porque nuestra mente no está diseñada para auto analizarse, está hecha para sobrevivir y punto.  Una de las mejores herramientas que conozco para empezar el viaje del autoconocimento es 16personalities.com, en donde puedes obtener un montón de información sobre tí mismo con una precisión que da escalofríos. Deja de leer, ve a hacer el test y luego sigues con este post.

Es de vital importancia -en mi opinión- que tengamos todos los detalles posibles de nuestra persona pues esto nos permitirá crear una experiencia continua y duradera de vida en la que todo está diseñado para que hagamos uso de nuestras fortalezas. Esto no solo nos beneficia a nosotros como individuos facilitando la posibilidad de entrar en flow, sino a la sociedad en general, pues estarás dando lo mejor de ti en todo momento. Piénsalo un segundo: dedicar toda tu vida a dar lo mejor para ti mismo y los demás, ¿no sería maravilloso?

Ahora que ya estás armado con esta herramienta ya sabes en qué destacas y en qué no, al menos a cierto nivel, lo cual te permite saber a qué deberías dedicar tu tiempo si quieres estar en flow. Y deberías hacerlo en aquello para lo cual tienes ciertas fortalezas y evitar aquellas para las que no estás mejor dotado. Por ejemplo: yo soy un INTJ, lo cual significa que si pretendo optimizar mi experiencia y conseguir entrar en “la zona” tengo que dedicar mi tiempo -entre otras cosas- a actividades que pueda hacer de forma independiente y que requieran la resolución de problemas lógicos. Sólo así podré disfrutar de experiencias óptimas y podré llenar ese hueco de la felicidad.

Puede ser que tengas un talento especial para conectar con otras personas, en cuyo caso sería una buena idea dedicar tiempo a desarrollar esta actividad en todas las áreas de tu vida que sea posible. El escenario ideal es aquel en el que todo a tu alrededor está diseñado para que hagas uso de esas habilidades, de manera que busques siempre la oportunidad de desarrollarlas. No se trata de poner tu vida patas arriba e irse a meditar al Tíbet (aunque puede ser una opción) sino de empezar a aplicar pequeños cambios a tu realidad actual.

Por ejemplo en mi caso, si he descubierto que soy introvertido y tengo un puesto de trabajo que me descarga las energías por el simple contacto humano, y del que ahora soy consciente, debería aplicar alguna medida para paliarlo. Una medida práctica puede ser proponerle a tu jefe un cambio de puesto de trabajo dentro de la misma empresa, a uno que requiera menos contacto humano. De esa manera tanto la empresa como tú saldrían ganando.

Cambios como éste, sutiles pero bien enfocados en mejorar la experiencia basándonos en las fortalezas individuales, implementados en todos los aspectos de nuestra vida van a asegurar que progresivamente las ocasiones en las que entramos en flow aumenten. Asimismo vamos a sentir que ese colador de la satisfacción no se vacía tan rápido. Ahora te toca a tí leer bien qué tipo de personalidad tienes y no conformarte con lo que dice esa página sino ir a otras fuentes y buscar cómo otras personas como tú han mejorado su experiencia. Igualmente empieza a plantearte cómo puedes mejorar tu experiencia en el trabajo, familia o cualquier otra área ahora que ya sabes cómo encajar mejor.

Y por último cuéntame que tipo de personalidad tienes y qué cambios pretendes aplicar en tu vida después de descubrirte de nuevo.

 

2 Comments on “No tienes ni idea de quien eres”

  1. Y si no te gusta como eres o quieres hacer algo que te gusta pero no se te da bien?
    Me ha encantado la reflexión!

    1. Pues si no te gusta como eres yo propongo reflexionar, para encontrar de donde viene esa insatisfacción, compartiendo esa reflexión con amigos y familiares que no tengan barreras para ser honestos. De esta manera tendrías a un “ejército” de consejeros que te den feeback y te ayuden con la misma. Si esto no da resultado, quizá lo mejor sea un profesional de la psicología cognitiva conductual.
      En el segundo caso -te gusta algo pero no se te da bien- me pondría unas expectativas realistas que estuvieran en línea con lo que quiero conseguir, la complejidad del reto, el tiempo que estoy dispuesto a dedicarle y mis habilidades. Ésto puede dar pie a que sigas involucrada en el mismo “tema” pero actuando desde otro ángulo, te pongo mi ejemplo que resume esta visión: a mi me gusta el surf porque me hace entrar en flow, me encanta practicarlo y es lo único a lo que puedo llamar pasión. Sin embargo mi habilidad no es tal como para dedicarme profesionalmente a ello, de manera que busqué cuales eran motivaciones para hacer surf a nivel muy básico y las uní a otras también básicas para seguir dentro de este “tema” -el surf- pero desde otro ángulo. Ahí descubrí que el surf ha sido una herramienta de desarrollo personal -por el estado mental, el flow- y que quiero mejorar las vidas de las personas. Esto me permite quedarme con el surf y además hacer algo para lo que sí tengo habilidades: divulgar el poder de los estados alterados de conciencia.

      Espero haberte ayudado

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